La Teoría del Aprendizaje Experimental (TAE) define el aprendizaje como
“el proceso por el cual se crea el conocimiento a través de la transformación
de la experiencia. El conocimiento es el resultado de la combinación de captar
y transformar la experiencia”.
Existen diferentes modelos y teorías sobre los distintos estilos de
aprendizaje. Entre ellos se destacan:
1) Modelo de los cuadrantes
cerebrales de Herrmann: este modelo que se inspira en los conocimientos del
funcionamiento cerebral en donde se representa una esfera dividida en cuatro cuadrantes,
que representan cuatro formas distintas de operar, pensar, crear y aprender.
2) Modelo de Felder y Silverman:
este modelo clasifica los estilos de aprendizaje a partir de cinco dimensiones
tipo de información (sensitivos-intuitivos), tipo de estímulos preferenciales
(visuales-verbales), forma de organizar la información (inductivos-deductivos),
forma de procesar y aprender la información (secuenciales-globales), forma de
trabajar con la información (activos-reflexivos)
3) Modelo de Programación Neurolingüística
de Bandler y Grinder: este modelo,
también llamado visual-auditivo-kinestésico (VAK), toma en cuenta que tenemos
tres grandes sistemas para representar mentalmente la información, el visual,
el auditivo y el kinestésico.
4) Modelo de los Hemisferios
Cerebrales: Cada hemisferio es el responsable de la mitad del cuerpo
situada en el lado opuesto: es decir, el hemisferio derecho dirige la parte
izquierda del cuerpo, mientras que el hemisferio izquierdo dirige la parte
derecha. Cada hemisferio presenta especializaciones que le permite hacerse
cargo de tareas determinadas: el hemisferio izquierdo está más especializado en
el manejo de los símbolos de cualquier tipo: lenguaje, álgebra, símbolos
químicos, partituras musicales. Es más analítico y lineal, procede de forma
lógica; mientras que el hemisferio derecho es más efectivo en la percepción del
espacio, es más global, sintético e intuitivo.
5) Modelo de las Inteligencias
Múltiples de Gardner: Según el análisis de las siete inteligencias (lingüística,
lógico matemático, corporal-kinética, espacial, musical, interpersonal,
intrapersonal) todos somos capaces de conocer el mundo de a través del
lenguaje, del análisis lógico-matemático, de la representación espacial, del
pensamiento musical, del uso del cuerpo para resolver problemas o hacer cosas,
de una comprensión de los demás individuos y de una comprensión de nosotros
mismos. Donde los individuos se diferencian es la intensidad de estas
inteligencias y en las formas en que recurre a esas mismas inteligencias y se
las combina para llevar a cabo diferentes labores, para solucionar problemas
diversos y progresar en distintos ámbitos.
6) Modelo de Kolb: Este
modelo supone que para aprender algo debemos trabajar o procesar la información
que recibimos en cuatro fases: actuar, reflexionar, teorizar, experimentar.
Profundizando un poco más sobre el Modelo de la Programación Neurolingüística de Bandler y Grinder
La mayoría de nosotros utilizamos los sistemas de representación de
forma desigual, potenciando unos e infrautilizando otros. Los sistemas de
representación se desarrollan más cuanto más los utilicemos. La persona
acostumbrada a seleccionar un tipo de información absorberá con mayor facilidad
la información de ese tipo o, planeándolo al revés, la persona acostumbrada a
ignorar la información que recibe por un canal determinado no aprenderá la
información que reciba por ese canal, no porque no le interese, sino porque no
está acostumbrada a prestarle atención a esa fuente de información.
A continuación, se especifican las características de cada uno de estos
tres sistemas:
Sistema de representación visual: los alumnos visuales aprenden
mejor cuando leen o ven la información de alguna manera. En una conferencia,
por ejemplo, preferirán leer las fotocopias o transparencias a seguir la
explicación oral, o, en su defecto, tomarán notas para poder tener algo que
leer.
Sistema de representación auditivo: los alumnos auditivos
aprenden mejor cuando reciben las explicaciones oralmente y cuando pueden
hablar y explicar esa información a otra persona. El alumno auditivo necesita
escuchar su grabación mental paso a paso. Los alumnos que memorizan de forma
auditiva no pueden olvidarse ni una palabra, porque no saben seguir.
Sistema de representación kinestésico: cuando procesamos la
información asociándola a nuestras sensaciones y movimientos, a nuestro cuerpo,
estamos utilizando el sistema de representación kinestésico. Los alumnos que
utilizan preferentemente el sistema kinestésico necesitan más tiempo que los
otros dos sistemas ya que aprenden cuando hacen cosas como, por ejemplo,
experimentos de laboratorio o proyectos
Fuentes de consulta:
Villegas, J. (2013) Aprendizaje comprensivo con ABP rediseñado
REVISTA Universidad EAFIT Vol. 46. No. 158. 2010. pp. 11-21
Secretaría de Educación Pública (2004). Manual de Estilos de Aprendizaje






